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¿Por qué soy católico?

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  • Evangelio del 14 de agosto de 2026 Memoria de San Maximiliano María Kolbe, presbítero y mártir Viernes de la XIX semana del Tiempo Ordinario. Lectura del santo Evangelio según san Mateo Mateo 19, 3-12 En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerle una trampa: «¿Le está permitido al hombre divorciarse de su esposa por cualquier motivo?». Jesús les respondió: «¿No han leído que el Creador, desde un principio *los hizo hombre y mujer, y dijo: “Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, para unirse a su mujer, y serán los dos una sola cosa”?* De modo que ya no son dos, sino una sola cosa. Así pues, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre». Pero ellos replicaron: «Entonces ¿por qué ordenó Moisés que el esposo le diera a la mujer un acta de separación, cuando se divorcia de ella?». Jesús les contestó: «Por la dureza de su corazón, Moisés les permitió divorciarse de sus esposas; pero al principio no fue así. Y yo les declaro que quienquiera que se divorcie de su esposa, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, y se case con otra, comete adulterio; y el que se case con la divorciada, también comete adulterio». Entonces le dijeron sus discípulos: «Si ésa es la situación del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse». Pero Jesús les dijo: «No todos comprenden esta enseñanza, sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido. Pues hay hombres que, desde su nacimiento, son incapaces para el matrimonio; otros han sido mutilados por los hombres, y hay otros que han renunciado al matrimonio por el Reino de los cielos. Que lo comprenda aquel que pueda comprenderlo». Palabra del Señor. Este texto corresponde a la lectura del Evangelio prevista en el calendario litúrgico romano para ese día, según las fuentes oficiales (Vatican News y el Leccionario de la semana del Tiempo Ordinario). En la memoria de san Maximiliano Kolbe es posible utilizar también las lecturas propias del santo; sin embargo, la forma habitual del «Evangelio del día» presenta el pasaje continuo de Mateo.

  • Evangelio del jueves 13 de agosto de 2026 Jueves de la XIX semana del Tiempo Ordinario (Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 21 – 19, 1) En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: «Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». Jesús le contestó: «No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete». Entonces Jesús les dijo: «El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda. Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: “Págame lo que me debes”. El compañero se le arrodilló y le rogaba: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda. Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contarle al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía. Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes si cada cual no perdona de corazón a su hermano». Cuando Jesús terminó de hablar, salió de Galilea y fue a la región de Judea que queda al otro lado del Jordán. Este pasaje corresponde a la parábola del siervo despiadado, en la que Jesús enseña la necesidad del perdón ilimitado, fundamentado en la misericordia que Dios nos ha concedido previamente. Nota litúrgica: Es feria del Tiempo Ordinario. Existe la posibilidad de celebrar la memoria optativa de los santos Ponciano, papa, e Hipólito, presbítero, mártires.

  • Miércoles de la XIX semana del Tiempo Ordinario 12 de agosto de 2026 (Color litúrgico: verde. Memoria opcional de Santa Juana Francisca de Chantal, religiosa.) ### Evangelio Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 15-20 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano. Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos». Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

  • Evangelio del 11 de agosto de 2026 Memoria de Santa Clara, virgen (Martes de la XIX semana del Tiempo Ordinario) Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10. 12-14 En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?». Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: «Yo les aseguro que, si no cambian y no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ese es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo. ¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿acaso no deja las noventa y nueve en los montes y se va a buscar a la que se le perdió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se le perdieron. De igual modo, el Padre celestial no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños». Palabra del Señor. Este texto corresponde a las lecturas del Leccionario para la memoria de santa Clara en el calendario litúrgico romano, según fuentes oficiales como Vatican News y la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), entre otras. La pasaje destaca la grandeza de la humildad (hacerse como niños), el valor de los pequeños ante Dios y la solicitud del Padre celestial por cada uno de ellos, ilustrada mediante la parábola de la oveja perdida.

  • Evangelio de hoy 10 de agosto de 2026 Fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir Lectura del santo Evangelio según san Juan 12, 24-26 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo les aseguro que si el grano de trigo sembrado en la tierra no muere, queda infecundo; pero si muere, producirá mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se asegura para la vida eterna. El que quiera servirme que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre».

  • Evangelio del 9 de agosto de 2026 XIX Domingo Ordinario Lectura del santo Evangelio según san Mateo 14, 22-33 En aquel tiempo, inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba él solo allí. Entretanto, la barca iba ya muy lejos de la costa, y las olas la sacudían, porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron, y decían: «¡Es un fantasma!». Y daban gritos de terror. Pero Jesús les dijo enseguida: «Tranquilícense y no teman. Soy yo». Entonces le dijo Pedro: «Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua». Jesús le contestó: «Ven». Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: «¡Sálvame, Señor!». Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?». En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se postraron ante Jesús diciendo: «Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios». Este es el Evangelio correspondiente al XIX Domingo del Tiempo Ordinario en el ciclo litúrgico A.

  • Evangelio del 8 de agosto de 2026 Memoria de Santo Domingo, presbítero (Sábado de la XVIII semana del Tiempo Ordinario) Lectura del santo Evangelio según san Mateo 17, 14-20 En aquel tiempo, al llegar Jesús a donde estaba la multitud, se le acercó un hombre, que se puso de rodillas y le dijo: «Señor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataques terribles. Unas veces se cae en la lumbre y otras muchas, en el agua. Se lo traje a tus discípulos, pero no han podido curarlo». Entonces Jesús exclamó: «¿Hasta cuándo estaré con esta gente incrédula y perversa? ¿Hasta cuándo tendré que aguantarla? Tráiganme aquí al muchacho». Jesús ordenó al demonio que saliera del muchacho, y desde ese momento éste quedó sano. Después, al quedarse solos con Jesús, los discípulos le preguntaron: «¿Por qué nosotros no pudimos echar fuera a ese demonio?». Les respondió Jesús: «Porque les falta fe. Pues yo les aseguro que si ustedes tuvieran fe al menos del tamaño de una semilla de mostaza, podrían decirle a ese monte: “Trasládate de aquí para allá”, y el monte se trasladaría. Entonces nada sería imposible para ustedes». Este texto constituye la lectura evangélica prevista en el calendario litúrgico romano para esa fecha. La primera lectura correspondiente es Habacuc 1, 12–2, 4.

  • Viernes de la XVIII semana del Tiempo ordinario 7 de agosto de 2026 ### Evangelio Lectura del santo evangelio según san Mateo Mateo 16, 24-28 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla? Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces dará a cada uno lo que merecen sus obras. Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán, sin haber visto primero llegar al Hijo del hombre como rey». Este es el texto del Evangelio correspondiente a la feria (día de la semana) según el Leccionario romano. El día admite también las memorias opcionales de san Sixto II, papa y mártires compañeros, o de san Cayetano, presbítero; en ese caso pueden emplearse lecturas propias del Común de mártires o del Común de pastores, respectivamente. La primera lectura del día ferial es del profeta Nahún (2, 1.3; 3, 1-3.6-7) y el salmo responsorial procede del Deuteronomio 32.

  • Fiesta de la Transfiguración del Señor 6 de agosto de 2026 Evangelio según san Mateo 17, 1-9 En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, el hermano de éste, y los hizo subir a solas con él a un monte elevado. Ahí se transfiguró en su presencia: su rostro se puso resplandeciente como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la nieve. De pronto aparecieron ante ellos Moisés y Elías, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bueno sería quedarnos aquí! Si quieres, haremos aquí tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Cuando aún estaba hablando, una nube luminosa los cubrió y de ella salió una voz que decía: «Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias; escúchenlo». Al oír esto, los discípulos cayeron rostro en tierra, llenos de un gran temor. Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: «Levántense y no teman». Alzando entonces los ojos, ya no vieron a nadie más que a Jesús. Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No le cuenten a nadie lo que han visto, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos». Esta es la lectura del Evangelio prescrita para la Fiesta de la Transfiguración del Señor en el calendario litúrgico romano del 6 de agosto de 2026.

  • Evangelio del miércoles 5 de agosto de 2026 Miércoles de la XVIII semana del Tiempo Ordinario Memoria libre de la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor Color litúrgico: verde (o blanco si se celebra la memoria) Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28 En aquel tiempo, Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea le salió al encuentro y se puso a gritar: «Señor, Hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio». Jesús no le contestó una sola palabra. Los discípulos se acercaron y le rogaban: «Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros». Él les contestó: «Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel». Ella se acercó entonces y se postró ante él, diciendo: «¡Señor, ayúdame!». Él le respondió: «No está bien quitar el pan a los hijos para echárselo a los perritos». Pero ella replicó: «Es cierto, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos». Entonces Jesús le respondió: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas». Y en aquel mismo instante quedó curada su hija. Palabra del Señor.

  • Evangelio del martes 4 de agosto de 2026 Memoria de san Juan María Vianney, presbítero Color litúrgico: blanco Décimoctava semana del Tiempo Ordinario (Año par / Ciclo A) Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 1-2. 10-14 En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas venidos de Jerusalén y le preguntaron: «¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?». Y, llamando a la gente, les dijo: «Escuchad y entended: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca; eso es lo que mancha al hombre». Se acercaron los discípulos y le dijeron: «¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?». Respondió él: «Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial será arrancada de raíz. Dejadlos: son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo». Palabra del Señor.

  • Lunes de la XVIII semana del Tiempo Ordinario (Año Par / Year II). (3 de agosto de 2026; lecturas feriales; puede coincidir con memoria opcional según calendarios locales.) ### Evangelio Lectura del santo Evangelio según san Mateo 14, 22-36 En aquel tiempo, inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba él solo allí. Entre tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían, porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron y decían: «¡Es un fantasma!» Y daban gritos de terror. Pero Jesús les dijo enseguida: «Tranquilícense y no teman. Soy yo». Entonces le dijo Pedro: «Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua». Jesús le contestó: «Ven». Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: «¡Sálvame, Señor!». Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?». En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se postraron ante Jesús, diciendo: «Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios». Terminada la travesía, llegaron a Genesaret. Apenas lo reconocieron los habitantes de aquel lugar, pregonaron la noticia por toda la región y le trajeron a todos los enfermos. Le pedían que los dejara tocar siquiera el borde de su manto; y cuantos lo tocaron, quedaron curados. *(Texto según la versión utilizada en fuentes litúrgicas de referencia en español, como Vatican News y dominicos.org. Existen pequeñas variaciones de redacción entre traducciones autorizadas.)* Este pasaje narra el episodio de Jesús caminando sobre las aguas y la experiencia de Pedro, centrado en la fe, el miedo y la intervención salvadora de Cristo.

  • XVIII Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo A) 2 de agosto de 2026 ### Evangelio Lectura del santo evangelio según san Mateo Mateo 14, 13-21 En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, subió a una barca y se dirigió a un lugar apartado y solitario. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Cuando Jesús desembarcó, vio aquella muchedumbre, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como ya se hacía tarde, se acercaron sus discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y empieza a oscurecer. Despide a la gente para que vayan a los caseríos y compren algo de comer». Pero Jesús les replicó: «No hace falta que vayan. Denles ustedes de comer». Ellos le contestaron: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados». Él les dijo: «Tráiganmelos». Luego mandó que la gente se sentara sobre el pasto. Tomó los cinco panes y los dos pescados, y mirando al cielo, pronunció una bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos para que los distribuyeran a la gente. Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que habían sobrado, se llenaron doce canastos. Los que comieron eran unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños. Palabra del Señor. --- Para mayor contexto litúrgico, las demás lecturas de este domingo son: Primera lectura Isaías 55, 1-3 Salmo responsorial Salmo 144 (145), 8-9. 15-16. 17-18 R/. Abres, Señor, tu mano y nos sacias de favores. Segunda lectura Romanos 8, 35. 37-39 Estas lecturas corresponden al leccionario oficial del Ciclo A para el XVIII Domingo del Tiempo Ordinario.

  • # 📖 Evangelio del día — Sábado, 1 de agosto de 2026 ## 🕊️ Celebración litúrgica Memoria de San Alfonso María de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia. [[2]] --- ## 📜 Primera Lectura Lectura de la profecía de Jeremías 26, 11-16. 24 En aquellos días, los sacerdotes y los profetas dijeron a los magistrados y a la gente: *«Este hombre es reo de muerte, pues ha profetizado contra esta ciudad, como lo habéis podido oír vosotros mismos».* Jeremías respondió: *«El Señor me ha enviado a profetizar contra este templo y esta ciudad todo lo que acabáis de oír. Ahora bien, si enmendáis vuestra conducta y vuestras acciones y escucháis la voz del Señor vuestro Dios, el Señor se arrepentirá de la amenaza que ha pronunciado contra vosotros. Yo, por mi parte, estoy en vuestras manos: haced de mí lo que mejor os parezca. Pero sabedlo bien: si me matáis, os haréis responsables de sangre inocente...»* Los magistrados dijeron: *«Este hombre no es reo de muerte, pues nos ha hablado en nombre del Señor nuestro Dios».* Entonces Ajicán, hijo de Safán, se hizo cargo de Jeremías para que no lo entregaran al pueblo y le dieran muerte. [[1]] --- ## 🎵 Salmo Responsorial Salmo 68, 15-16. 30-31. 33-34 R/. En el día de la gracia, escúchame, Señor. > Arráncame del cieno, que no me hunda; líbrame de los que me aborrecen, y de las aguas sin fondo. Que no me arrastre la corriente, que no me trague el torbellino. R/. > > Yo soy un pobre malherido; Dios mío, tu salvación me levante. Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias. R/. > > Miradlo, los humildes, y alegraos; buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos. R/. [[1]] --- ## ✝️ Evangelio Lectura del santo Evangelio según san Mateo 14, 1-12 En aquel tiempo, oyó el tetrarca Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus cortesanos: *«Ese es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él».* Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado, por motivo de Herodías, mujer de su hermano Filipo; porque Juan le decía que no le era lícito vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: *«Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».* El rey lo sintió, pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran, y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús. [[2]] --- ## 💡 Reflexión El Papa Francisco, comentando este pasaje, señaló que detrás de estos personajes está Satanás: *«el sembrador de odio en la mujer, el sembrador de vanidad en la muchacha, el sembrador de corrupción en el rey»*. Y añadió: *«La vida solo tiene valor cuando se da, se da con amor, con verdad, se da a los demás, en la vida cotidiana, en la familia»*. [[2]] El evangelio de hoy nos invita a reflexionar sobre cuatro actitudes: - 🔴 Herodes: el poder corrupto e indeciso. - 🔴 Herodías: el odio y la venganza. - 🔴 La hija: la vanidad y la superficialidad. - 🟢 Juan el Bautista: la fidelidad a la verdad hasta el martirio. Juan Bautista dio su vida por ser consecuente con lo que predicaba. Su entrega, como la semilla que muere, genera vida nueva y multiplica su mensaje. [[1]] --- > *«El auténtico poder viene de la entrega a Dios y a los demás, y el que da la vida en este empeño no la pierde, sino que la multiplica en vida eterna.»* [[1]]

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  • El evangelio del jueves 30 de julio de 2026 corresponde al Evangelio según san Mateo 13, 47‑53, según la liturgia católica. --- 📖 Evangelio (Mt 13, 47‑53) > En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: > «El Reino de los cielos se parece también a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces. > Cuando se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los pescados; ponen los buenos en canastos y tiran los malos. > Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. > “¿Han entendido todo esto?” > Ellos le contestaron: “Sí”. > Entonces él les dijo: > «Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante al padre de familia que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas». > Y cuando acabó de decir estas parábolas, Jesús se marchó de allí. --- 🧭 Contexto y sentido del evangelio - Jesús compara el Reino con una red que recoge todo tipo de peces, imagen que subraya la universalidad de la llamada de Dios. - El acto de separar los peces buenos de los malos representa el discernimiento final, donde cada vida será evaluada. - La frase sobre el escriba que saca cosas nuevas y antiguas señala que quien conoce el Reino integra tradición y novedad, reconociendo cómo Dios actúa en la historia y en el presente. --- Palabra de Dios

  • Evangelio del miércoles 29 de julio de 2026 Memoria de santas Marta, María y Lázaro *(Decimoséptima semana del Tiempo Ordinario)* Lectura del santo evangelio según san Juan 11, 19-27 En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para consolarlas por la muerte de su hermano Lázaro. Apenas oyó Marta que Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó en casa. Le dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas». Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará». Marta respondió: «Ya sé que resucitará en la resurrección del último día». Jesús le dijo: «Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?». Ella le contestó: «Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo». Palabra del Señor.

  • Evangelio del martes 28 de julio de 2026 Martes de la XVII semana del Tiempo Ordinario Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 36-43 En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo». Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga». Palabra del Señor.

  • Evangelio del lunes 27 de julio de 2026 Lunes de la XVII semana del Tiempo Ordinario Lectura del santo Evangelio según san Mateo Mateo 13, 31-35 En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la muchedumbre: «El Reino de los cielos es semejante a la semilla de mostaza que un hombre siembra en su huerto. Ciertamente es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece, llega a ser más grande que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de manera que los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas». Les dijo también otra parábola: «El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina, y toda la masa acabó por fermentar». Jesús decía a la muchedumbre todas estas cosas con parábolas, y sin parábolas nada les decía, para que se cumpliera lo que dijo el profeta: *Abriré mi boca y les hablaré con parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo*. Este Evangelio presenta las parábolas de la semilla de mostaza y de la levadura, en las que Jesús ilustra el crecimiento discreto pero transformador del Reino de los cielos.

  • XVII Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo A) 26 de julio de 2026 En este domingo se omite la memoria de los santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María, por tratarse de un domingo del Tiempo Ordinario. ### Evangelio Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 44-52 En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: «El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo. El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra. También se parece el Reino de los cielos a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces. Cuando se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los pescados; ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. ¿Han entendido todo esto?» Ellos le contestaron: «Sí». Entonces él les dijo: «Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante al padre de familia, que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas». Esta lectura forma parte de las parábolas del Reino que Jesús proclama en el capítulo 13 de san Mateo. El texto resalta el valor incomparable del Reino de los cielos y la necesidad de una respuesta total y gozosa por parte del discípulo.