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Parroquia San Francisco de Asís - El Tocuyo

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🙏Canal Católico - Evangelio del Día

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  • Domingo 16 de agosto

  • PRIMERA LECTURA. Ez 16, 1-15.60.63. Eras perfecta con los atavíos que yo había puesto sobre ti; y te prostituiste. Me fue dirigida esta palabra del Señor: «Hijo de hombre, hazle conocer sus acciones detestables a Jerusalén. Di: "Esto dice el Señor Dios, a Jerusalén. Por tu origen y tu nacimiento eres cananea: tu padre era amorreo y tu madre hitita. Así fue tu nacimiento: El día en que naciste, no te cortaron el cordón, no te lavaron con agua para purificarte, ni te friccionaron con sal, ni te envolvieron en pañales. Nadie se apiadó de ti ni hizo por compasión nada de todo esto, sino que por aversión te arrojaron a campo abierto el día que naciste. Yo pasaba junto a ti y te vi revolviéndote en tu sangre, y te dije: Sigue viviendo, tú que yaces en tu sangre, sigue viviendo. Te hice crecer como un brote del campo. Tú creciste, te hiciste grande, llegaste a la edad del matrimonio. Tus senos se afirmaron y te brotó el vello, pero continuabas completamente desnuda. Pasé otra vez a tu lado, te vi en la edad del amor; extendí mi manto sobre ti para cubrir tu desnudez. Con juramento hice alianza contigo –oráculo del Señor Dios– y fuiste mía. Te lavé con agua, te limpié la sangre que te cubría y te ungí con aceite. Te puse vestiduras bordadas, te calcé zapatos de cuero fino, te ceñí de lino, te revestí de seda. Te engalané con joyas: te puse pulseras en los brazos y un collar en tu cuello. Te puse un anillo en la nariz, pendientes en tus orejas y una magnífica diadema en tu cabeza. Lucías joyas de oro y plata, vestidos de lino, seda y bordado; comías flor de harina, miel y aceite; estabas cada vez más bella y llegaste a ser como una reina. Se difundió entre las naciones paganas la fama de tu belleza, perfecta con los atavíos que yo había puesto sobre ti –oráculo del Señor Dios–. Pero tú, confiada en tu belleza, te prostituiste; valiéndote de tu fama, prodigaste tus favores y te entregaste a todo el que pasaba. Con todo, yo me acordaré de mi alianza contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo una alianza eterna, para que te acuerdes y te avergüences y no te atrevas nunca más a abrir la boca por tu oprobio, cuando yo te perdone todo lo que hiciste –oráculo del Señor Dios–». Palabra de Dios SALMO RESPONSORIAL: Is 12 Ha cesado tu ira y me has consolado. «Él es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré, porque mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación». Y sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación. ℟ «Dad gracias al Señor, invocad su nombre, contad a los pueblos sus hazañas, proclamad que su nombre es excelso». ℟ Tañed para el Señor, que hizo proezas, anunciadlas a toda la tierra; gritad jubilosos, habitantes de Sion, porque es grande en medio de ti el Santo de Israel. ℟ Palabra de Dios

  • Lectura del santo Evangelio según San Mateo 19,3-12. En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron para ponerlo a prueba: -¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo? Él les respondió: -¿No habéis leído que el Creador en el principio los creó hombre y mujer, y dijo: «Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne»? De modo que ya no son dos sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre. Ellos insistieron: -¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse? El le contestó: -Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero al principio no era así. Ahora os digo yo que si uno se divorcia de su mujer -no hablo de prostitución- y se casa con otra comete adulterio. Los discípulos le replicaron: -Si esa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse. Pero él les dijo: -No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el Reino de los Cielos. El que pueda con esto, que lo haga. Palabra del Señor. * * La tierra se llena de armonía y de confianza cuando la alianza entre el hombre y la mujer se vive en el bien. Y si el hombre y la mujer la buscan juntos entre ellos y con Dios, sin dudas la encuentran. Jesús nos alienta explícitamente a testimoniar esta belleza, que es la imagen de Dios. El matrimonio es expresión de la unión de Cristo con su Iglesia. La Iglesia es la esposa de Cristo. De esa manera, el marido tiene una alta misión: está llamado a amar a su esposa, como Cristo amó y se entregó por su Iglesia, es decir, por todos nosotros. Y la esposa también tiene un alto llamado: está llamada a amar a su esposo, como la Iglesia, como todos nosotros, estamos llamados a amar y entregarnos a Cristo. Así de profundo es el vínculo que Cristo ha querido darle al matrimonio. Realmente el matrimonio es una realidad sagrada, el otro está llamado a ser como la presencia de Dios en la vida de su pareja. Que todos puedan vivir este don con alegría y generosidad de corazón. Lecturas de hoy: 1ª Lectura: Ez 16,1-15.60.63 Salmo: Is 12 #PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo

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  • Desde nuestra parroquia San Francisco de Asís de El Tocuyo, saludamos a nuestro Arzobispo Monseñor Polito Rodríguez Méndez, en su cumpleaños. Encomendamos a Dios y a nuestra madre La Virgen su vida y su ministerio episcopal.

  • PRIMERA LECTURA Ez 12, 1-12 • Emigra a la luz del día, a la vista de todos. Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, vives en la casa rebelde: tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen; pues son casa rebelde. Tú, hijo de Adán, prepara el ajuar del destierro y emigra a la luz del día, a la vista de todos; a la vista de todos, emigra a otro lugar, a ver si lo ven; pues son casa rebelde. Saca tu ajuar, como quien va al destierro, a la luz del día, a la vista de todos, y tú sal al atardecer, a la vista de todos, como quien va al destierro. A la vista de todos, abre un boquete en el muro y saca por allí tu ajuar. Cárgate al hombro el hatillo, a la vista de todos, sácalo en la oscuridad; tápate la cara, para no ver la tierra, porque hago de ti una señal para la casa de Israel». Yo hice lo que me mandó: saqué mi ajuar como quien va al destierro, a la luz del día; al atardecer, abrí un boquete en el muro, lo saqué en la oscuridad, me cargué al hombro el hatillo, a la vista de todos. A la mañana siguiente, me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, ¿no te ha preguntado la casa de Israel, la casa rebelde, qué es lo que hacías? Pues respóndeles: Esto dice el Señor: Este oráculo contra Jerusalén va por el príncipe y por toda la casa de Israel que vive allí. Di: Soy señal para vosotros; lo que yo he hecho lo tendrán que hacer ellos: Irán cautivos al destierro. El príncipe que vive entre ellos se cargará al hombro el hatillo, abrirá un boquete en el muro para sacarlo, lo sacará en la oscuridad y se tapará la cara para que no lo reconozcan». Palabra de Dios SALMO RESPONSORIAL Sal 77, 56-57. 58-59. 61-62 ℟. No olvidéis las acciones de Dios. Tentaron al Dios Altísimo y se rebelaron, negándose a guardar sus preceptos; desertaron y traicionaron como sus padres, fallaron como un arco engañoso. ℟ Con sus altozanos lo irritaban, con sus ídolos provocaban sus celos. Dios lo oyó y se indignó, y rechazó totalmente a Israel. ℟ Abandonó sus valientes al cautiverio, su orgullo a las manos enemigas; entregó su pueblo a la espada, encolerizado contra su heredad. ℟

  • Lectura del santo Evangelio según San Mateo 18,21-19,1. En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: -Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces? Jesús le contesta: -No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y les propuso esta parábola: -Se parece el Reino de los Cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: -Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo. El Señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios, y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: -Págame lo que me debes. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: -Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: -¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti? Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano. Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán. Palabra del Señor. * * Hoy Jesús nos habla de una virtud muy importante en la vida cristiana: el perdón. Y antes de pedirnos que perdonemos, Él nos perdona primero. Y lo hace en una proporción descomunalmente mayor incluso a la que nos pide. Por eso San Agustín decía: "Señor pídeme lo que quieras, pero primero dame lo que me pides". Dame tu perdón, para que yo sea capaz de perdonar. Porque nadie da lo que no tiene. Porque sólo somos capaces de hacer este acto heroico de perdonar cuando nos hemos encontrado primero con el amor de Dios, con su misericordia infinita. Porque perdonar no es fácil. Cuántas veces nos han ofendido con tanta dureza. Cuántas veces diríamos: ése no se merece el perdón, nunca lo perdonaría. Es que el perdón no se merece. Porque si se mereciera ya no sería perdón, sino justicia. Y el otro podría reclamarlo: ¡merezco que me perdonen! Pero no es así. El perdón es gratis. ¿A quién hay que perdonar?, justamente al que no se lo merece. Por lo tanto, "perdonar de corazón" como Jesús nos dice, significa mirar al que nos ha ofendido de una manera nueva, como a alguien que ha renacido. Por eso el auténtico perdón va unido al amor. Perdonar significa querer el bien del que nos ha hecho daño y desear que pueda empezar de nuevo y hacer las cosas bien. El perdón va unido al deseo sincero de que la persona que nos ha ofendido sea feliz. No seamos como este siervo malvado, que cerró sus entrañas a la misericordia con el hermano. Tanto nos ha perdonado Dios. ¿No será momento que empecemos también a vivir el perdón auténtico, aunque nos duela, aunque nos cueste? No es fácil, pero qué grandes nos hace. Pidámosle al Señor que nos dé un corazón grande para poder amar así. P. Juan J. Paniagua. Lecturas de hoy: 1ª Lectura: Ez 12,1-12 Salmo: Sal 77 #PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo

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  • Primera lectura Ez 9, 17; 10, 18-22 • La marca en la frente de los que se lamentan afligidos por las abominaciones de Jerusalén. Oí al Señor llamar en voz alta: Acercaos, verdugos de la ciudad, empuñando cada uno su arma mortal. Entonces aparecieron seis hombres por el camino de la puerta de arriba., la que da al norte, empuñando mazas. En medio de ellos, un hombre vestido de lino, con los avíos de escribano a la cintura. Al llegar se detuvieron junto al altar de bronce. La Gloria del Dios de Israel se había levantado del Querubín en que se apoyaba, yendo a ponerse en el umbral del templo. Llamó al hombre vestido de lino, con los avíos de escribano a la cintura, y le dijo el Señor: Recorre la ciudad, atraviesa Jerusalén, y marca en la frente a los que gimen afligidos por las abominaciones que en ella se cometen. A los otros les dijo en mi presencia: Recorred la ciudad detrás de él, golpeando sin compasión y sin piedad. A viejos, mozos y muchachas, a niños y mujeres, matadlos, acabad con ellos; pero a ninguno de los marcados lo toquéis. Empezad por mi santuario. Y empezaron por los ancianos que estaban frente al templo. Luego les dijo: Profanad el templo, llenando sus atrios de cadáveres, y salid a matar por la ciudad. Luego la Gloria del Señor salió levantándose del umbral del templo y se colocó sobre los querubines. Vi a los querubines levantar las alas, remontarse del suelo sin separarse de las ruedas y salir. Y se detuvo junto a la puerta oriental de la casa del Señor, mientras tanto la Gloria del Dios de Israel sobresalía por encima de ellos. Eran los seres vivientes que yo había visto debajo del Dios de Israel a orillas del río Quebar, y me di cuenta de que eran querubines. Tenían cuatro rostros y cuatro alas cada uno, y una especie de brazos humanos debajo de las alas, y su fisonomía era la de los rostros que yo había contemplado a orillas del río Quebar. Caminaban de frente. Palabra de Dios Salmo responsorial Sal 112, 1-6 ℟. La gloria del Señor se eleva sobre el cielo. Alabad, siervos del Señor, alabad el nombre del Señor. Bendito sea el nombre del Señor ahora y por siempre. De la salida del sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. El Señor se eleva sobre todos los pueblos, su gloria sobre el cielo. ¿Quién como el Señor Dios nuestro que se eleva en su trono, y se abaja para mirar al cielo y a la tierra?

  • Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18,15-20. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Palabra del Señor. * * Para el mundo un acto de caridad se entiende sobre todo como una ayuda material. Pero para nosotros no es sólo eso, en realidad uno de los actos de caridad más altos que puede haber es llevar al otro hacia Cristo, sobre todo si es que se ha desviado. Ése es el sentido de la corrección fraterna. No es maltratar a otro, ni imponerse creyéndose superior, sino ayudar a que se rectifique. Y eso es un acto de amor muy significativo. Estar al servicio de nuestros hermanos, demanda de nosotros salir de nuestro confort y comodidad, para salir al encuentro de los demás e invitarlos a cambiar en lo que necesiten, ayudarlos a no dejarse vencer por las pequeñas infidelidades que llevan lentamente a las grandes traiciones, decirles sin miedo las palabras correctas en el momento oportuno. Porque eso es lo que nuestros hermanos esperan de nosotros, que seamos apoyo para su santidad, no cómplices de sus pecados con nuestro silencio o indiferencia. Y por otro lado la corrección es una actitud que también nos desinstala a nosotros mismos. Nos pone en actitud de combate, en guardia contra el Maligno. No olvidemos esto: somos guardianes de nuestros hermanos. Que un día Jesús pueda decir de nosotros, como dice el texto que acabamos de oír, que por nuestra corrección "hemos ganado a nuestro hermano", no hemos dejado que se pierda. Y como también dice el Apóstol Santiago en su carta: si lo apartamos del camino equivocado, nos salvaremos también nosotros de la muerte y se cubrirán multitud de nuestros pecados. P. Juan J. Paniagua. Lecturas de hoy: 1ª Lectura: Ez 9, 17; 10,18-22 Salmo: Sal 112 #PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo

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  • Adquiere tu Bono Arquidiocesano con los servidores de nuestra parroquia o por el despacho parroquial. #TodosSomosIglesia

  • PRIMERA LECTURA Ez 2, 8 - 3, 4 • Me dio a comer el volumen y me supo en la boca dulce como la miel. -Tú, hijo de Adán, oye lo que te digo: ¡No seas rebelde, como la Casa Rebelde! Abre la boca y come lo que te doy. Vi entonces una mano extendida hacia mí, con un documento enrollado. Lo desenrolló ante mí: estaba escrito en el anverso y en el reverso; tenía escritas elegías, lamentos y ayes. Y me dijo: Hijo de Adán, come lo que tienes ahí, cómete este volumen y vete a hablar a la Casa de Israel. Abrí la boca y me dio a comer el volumen, diciéndome: Hijo de Adán, alimenta tu vientre y sacia tus entrañas con este volumen que te doy. Lo comí y me supo en la boca dulce como la miel. Y me dijo: Hijo de Adán, anda, vete a la Casa de Israel y diles mis palabras. Palabra de Dios SALMO RESPONSORIAL Sal 118, 14.24.72.103.111.131 ℟. ¡Qué dulce, Señor, es al paladar tu promesa! Mi alegría es el camino de tus preceptos, más que todas las riquezas. ℟ Tus preceptos son mi delicia, tus enseñanzas son mis consejeros. ℟ Más estimo yo la ley de tu boca que miles de monedas de oro y plata. ℟ ¡Qué dulce al paladar tu promesa: más que miel en la boca! ℟ Tus preceptos son mi herencia perpetua, la alegría de mi corazón. ℟ Abro la boca y respiro, ansiando tus mandamientos. ℟

  • Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 18,1-5.10.12-14. En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: -«¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?» Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: -«Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.» Palabra del Señor * * Para entrar en el Reino de los cielos, hace falta un pasaporte: ser pequeño. Ésta es la identidad que nos distingue delante de Dios; la virtud que más nos acerca a Él. Cristo nos enseña en este Evangelio que ser pequeño significa volver a ser niño. Un niño tiene las manos pequeñas. Todo le queda grande pero es feliz aunque no tenga el control de todo. Más aún: su felicidad consiste en que no quiere controlarlo todo. El niño vive para recibir, para descubrir, para sorprenderse. Y así como él encuentra su seguridad en papá y mamá, cada uno de nosotros cuenta con un Padre maravilloso, quien de verdad lo gobierna todo para nuestro bien. Un niño siempre está aprendiendo, y si cae al dar los primeros pasos, pronto su mamá lo levanta para que siga aprendiendo a caminar. Esto también es ser pequeño. No somos perfectos ni lo sabemos todo. ¡Cuántas veces cometemos errores, nos caemos, o nos perdemos! Saber que nos hemos perdido nos abre las puertas para descubrir que Dios nos busca y nos levanta porque tenemos un Padre de Amor y misericordia sin límites. Lecturas de hoy: 1ª Lectura: Ez 2,8—3,4 Salmo: Sal 118 #PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo

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  • Primera lectura 2 Co 9, 6-10 • Dios ama al que da con alegría. Hermanos: El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará; el que siembra abundantemente, abundantemente cosechará. Cada uno dé como le dicte su corazón: no a disgusto ni a la fuerza, pues Dios ama "al que da con alegría". Y Dios tiene poder para colmaros de toda clase de dones, de modo que, teniendo lo suficiente siempre y en todo, os sobre para toda clase de obras buenas. Como está escrito: «Repartió abundantemente a los pobres, su justicia permanece eternamente». El que proporciona "semilla al que siembra y pan para comer" proporcionará y multiplicará vuestra semilla y aumentará los frutos de vuestra justicia. Palabra de Dios Salmo responsorial Sal 111, 1-9 ℟. Dichoso el que se apiada y presta. Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita. ℟ Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos, porque jamás vacilará. El recuerdo del justo será perpetuo. ℟ No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor. Su corazón está seguro, sin temor, hasta que vea derrotados a sus enemigos. ℟ Reparte limosna a los pobres; su caridad dura por siempre y alzará la frente con dignidad. ℟

  • Lectura del santo Evangelio según san Juan 12, 24-26. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará”. Palabra del Señor. * * * Jesús usa una imagen sencilla y sugestiva, aquella del "grano de trigo" que caído en la tierra, muere para dar fruto. En esta imagen encontramos otro aspecto de la Cruz de Cristo: el de la fecundidad. La cruz de Cristo es fecunda. La muerte de Jesús, de hecho, es una fuente inagotable de vida nueva, porque lleva en sí la fuerza regeneradora del amor de Dios. Inmersos en este amor por el Bautismo, los cristianos pueden convertirse en "granos de trigo" y dar mucho fruto, si al igual que Jesús, pierden la propia vida por amor a Dios y a los hermanos. Por esta razón, a aquellos que aún hoy "quieren ver a Jesús", a los que están en la búsqueda del rostro de Dios; a quien ha recibido una catequesis cuando era pequeño y luego no la ha profundizado más y quizás ha perdido la fe; a tantos que aún no han encontrado a Jesús personalmente... a todas estas personas podemos ofrecerles tres cosas: el Evangelio; el Crucifijo y el testimonio de nuestra fe, pobre pero sincera. El Evangelio: ahí podemos encontrar a Jesús, escucharlo, conocerlo. El Crucifijo: signo del amor de Jesús que se entregó por nosotros. La fe que se traduce en gestos simples de caridad fraterna. Pero principalmente en la coherencia de vida: entre lo que decimos y lo que vivimos, coherencia entre nuestra fe y nuestra vida, entre nuestras palabras y nuestras acciones. Evangelio, Crucifijo y testimonio. Que la Virgen nos ayude a llevar estas tres cosas. Papa Francisco. Lecturas de hoy: 1ª Lectura: 2 Cor 9,6-10 Salmo: Sal 111 #PSanFrancisco #EvangelioDeHoy #ElTocuyo

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